Crítica

PRESENTACIÓN


Tomás Marco: "… Carmen Verdú equilibra un afán investigativo de alto rendimiento con una sensibilidad poética expresiva nada común que perfila la originalidad de su aportación. Ello se concreta en obras como Veda a Iasdú (1991), Sinfonía Tamaragua (2015), Huara, Concierto de los Sentidos (2000), (en nota: El Sueño de Neire (1992), Sombra de Ailanto (1995), entre otras) Protagonizó una experiencia singular con Música para otros sentidos, en la que realizó un interesante concierto para personas sordas". (Tomás Marco, Escuchar la Música de los Siglos XX y XXI, pág. 149. Fundación BBVA, 2017).



- Adrián Miró: "La Música Bien Temperada de Carmen Verdú": Un primer contacto y conocimiento de la música de Carmen Verdú lo experimenté con el octeto El Sueño de Neire, interpretado en disco por el Archaeus Ensemble de Bucarest. Con una mentalidad fantásticamente literaria, lo intuí como una composición que se me presentaba entre el “efecto calidoscopio”, dadas sus coloraciones sonoras y su gama de matices, y el “efecto encaje” por su sutileza de formas y por sus procedimientos técnicos tan bien dosificados. Calidoscopio y encaje, cromatismo y riqueza armónica y contrapuntística, sensibilidad y técnica. En aquel momento ya pude imaginar lo que había en Carmen Verdú de inventiva musical, una inventiva que no solamente es producto de la inspiración sino que es también el resultado de una planificación, de una concepción de la música como una estructura sólida. En una entrevista confesaba muy agudamente la compositora: “Yo veo la música como una arquitectura, por eso necesito dotarla de una estructura que evite su dispersión, de lo contrario se convierte en una especie de muestrario de sonidos”.
En reciente actualidad, Carmen Verdú nos ha ofrecido un compacto de su obra camerística, con ocho composiciones: Sombra de Ailanto, Shadja, El Sueño de Neire, Talea, Danza del Dahina, Adhara, Lorna y Krameria, todo un florilegio de pequeñas piezas delicadas. La más larga dura sólo doce minutos. Esta selección viene a corroborar la diversa potencialidad que va desde el dúo de violoncelo y piano hasta un octeto, pasando –claro está- por todas las agrupaciones: el trío, el cuarteto, el quinteto, el sexteto y el septeto, toda la gama de la música camerística. Pero aquí lo importante lo constituye su contextura técnica, el mostrar toda una serie de posibilidades, tanto armónicas como tímbricas, el equilibrio y fuerza de sus contrastes, el convertir una escritura que podría parecer puramente técnica en algo muy expresivo y fluido. Nada de puros cerebralismos, ni privación de sentimiento humano ni todos esos remoquetes que le podría aplicar un público poco preparado para esta nueva forma de escuchar la música. Aparte de que una partitura no se puede juzgar únicamente desde un punto de vista sentimental, hay en Carmen Verdú una pulsión creativa, una riqueza de ideas que son las que hacen verdaderamente funcionar la obra bien hecha.
En este sentido, un mismo reproche de excesos técnicos se podría censurar a Bach (tocatas las fugas), por ejemplo, o a los vihuelistas españoles del siglo XVI (tientos y diferencias). En esa especial estructura, que procede en general por pequeñas células motívicas en alternancia con nuevos módulos, hay algo más que unos esnobismos novedosos, se muestra una depurada técnica convertida en auténtica creación musical. Aquí vendría bien citar la “boutade” de Cocteau: “Cuando una obra aparece en avance sobre su época, es corrientemente porque su época está en retraso sobre ella”. Claro está, no podemos generalizar, pero hay que considerar que eso que algunos teóricos llaman “vanguardia”, “música alternativa” y otras impropiedades, no es, en el fondo, más que un seguimiento de la evolución musical, que dentro de algunos años será “clásica”. ¿Qué es lo que quedará como definitivo y qué es lo que se disipará como un humo? De Carmen Verdú podemos augurar una segura permanencia.   (Adrián Miró, 1923-2011. Profesor en el Instituto de Musicología de la Sorbona y de la Escuela Superior de Artes y Oficios de París).



CRÍTICAS

 
- Pedro Beltrán: Carmen Verdú y su estreno de El Sueño de Neire, una bella partitura … Estamos ante una partitura de gran belleza que explota al máximo los recursos del conjunto instrumental para el que está escrita, integrado por tres maderas, tres arcos, piano y percusión. Estudia todas las posibilidades tímbricas que permite la utilización individualizada de los instrumentos en constante diálogo de densidades, y su implicación conjunta en bloques de contrastada mixtura colorista. La pieza dura 18 minutos y absorbe la atención del oyente desde el primer pasaje de violonchelo solo, hasta el final. La partitura se desenvuelve en un clima tenue de gran riqueza tímbrica. Tiene un alto contenido intelectual y exige del oyente una intensa concentración. El público, no demasiado numeroso, aplaudió con entusiasmo obligando a Carmen Verdú a salir a saludar varias veces. Fue un gran éxito para una compositora que tiene un futuro. Oiremos hablar mucho de ella en los próximos añosEl estreno estuvo a cargo de un grupo instrumental integrado principalmente por varios miembros de la Orquesta Nacional, dirigido por José Luis Temes … Diario Información. Alicante, 26/09/1992. 

- Sergio Balseiro: … (El Sueño de Neire) diálogo interesante entre las partes elegidas y una estabilidad elogiable. Las posibilidades tímbricas expuestas y una estudiada estructura tuvieron al grupo de Temes en sincronía, con la apasionada dirección de éste y una respuesta efectiva del grupo … Diario La Verdad. Alicante, 26/09/1992.

- Tomás Marco: … Carmen Verdú, perteneciente a la fuerte escuela compositiva que ha creado el talento de Javier Darias. Se dio a conocer a nivel general al ser finalista de un premio SGAE y tener una brillante aparición en el Festival Internacional de Alicante …  (Diario 16. Madrid, 25/06/1994).

- Pedro Beltrán: … incluye partituras del propio Darias y otros creadores de su escuela como Carmen Verdú, con su genial Sueño de Neire. (Revista Ritmo, nº 659. Madrid, 1994).

- Tomás Marco: … de Carmen Verdú, otra de las estrellas del grupo que desde hace unos años se ha colocado en la cabeza del excelente elenco de mujeres compositoras de la España actual, se puede escuchar  El Sueño de Neire y Krameria (Diario 16. Madrid, 15/10/1994).

- Tomás Marco: … Carmen Verdú, que se dio a conocer en los concursos de la SGAE y en el Festival Internacional de Alicante, se ha convertido en una de las mejores compositoras españolas. Veda a Iasdú, El Sueño de Neire y Krameria son algunas de las obras que la acreditan, que circulan internacionalmente y han llegado al disco …  (Diario 16. Madrid, 10/06/1995).

- Pedro Beltrán: XIII Festival de Música Contemporánea del CDMC … En total se han presentado veintiún estrenos absolutos, de los que doce eran encargo específico del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (Ministerio de Cultura). Uno de los estrenos más importantes y comentados fue Talea, de Carmen Verdú. La joven compositora, que ya había entusiasmado en otras ediciones del Festival con obras como El Sueño de Neire, ha creado una partitura de inmensa belleza. Talea se caracteriza por el empleo sistematizado de las células rítmicas utilizado en las voces principales, que pasan constantemente a las secundarias, y por el marcado carácter rítmico de sus pasajes. Carmen Verdú representa la gran esperanza femenina de la composición española … (Revista Ritmo, nº 692. Madrid, 1997).

- Jean Pierre Dupuy: … Carmen Verdú, est considérée comme l’une des compositeurs femme les plus brillantes d’Espagne de par la qualité et l’originalité de son oeuvre prolifique. Elle reçoit de nombreuses commandes notamment des AA.MM. d’Alcoi, de CDMC de Madrid, du Festival International de Bucarest, etc… Entre autres importantes activitées couronnées par de nombreux prix, elle représenta en 1993, l’Espagne au Festival de Bacau (Roumanie) avec son oeuvre El Sueño de Neire interpretée par la Philarmonique de Bacau et dirigée par Ovidiu Balan. Passionnée par des préocupations Sémiotiques, Carmen Verdú, artiste complète, réalise parallèlement à ses oeuvres purement musicales, de nombreuxtravaux poétiques, plastiques et conceptuels. Ses oeuvres sont enregistrées par de nombreuses Radios et par la firme de disques EMEC… (Programa de mano, Forum des Halles. París, 29-01-1997). 

- C.G.: … Casi un centenar de niños sordos asistirán a los dos conciertos que hoy y mañana ofrecerá la Orquesta Sinfónica de Galicia en el Teatro Rosalía de Castro. En las dos sesiones se interpretará una composición creada especialmente para ellos con el fin de que puedan sentir las sonoridades y vibraciones de los instrumentos. La iniciativa surgió del departamento de programas de divulgación musical de la Escuela Municipal de Música de A Coruña. A partir de ahí, la Orquesta Sinfónica de Galicia encargó la música a la compositora Carmen Verdú (Concierto de los Sentidos) (…) Para realizar esta composición se analizaron las percepciones que tienen las personas sordas. Los resultados se trasladaron a la autora de la composición, a la que se le facilitó también el material que utilizan los niños para sentir la música de forma que ella también pudiera percibirlo …  (Diario El Correo Gallego. A Coruña, 12/01/2000).

- I.G.: … La Orquesta Sinfónica de Galicia (OSG) presenta hoy su nuevo programa de música para niños sordos (…) se trata de un programa, el denominado Concierto de los Sentidos, diseñado para espectadores con problemas de audición, con música escrita expresamente para esta sesión por la compositora Carmen Verdú (…) En este concierto, organizado por la OSG y el departamento de divulgación musical del Ayuntamiento, se utilizarán vibradores del sistema Verbotonal … (Diario El Ideal Gallego. A Coruña, 12/01/2000).

- Paula González: La Orquesta Sinfónica de Galicia, el IMCE y una compositora, Carmen Verdú, hicieron ayer realidad un sueño. El de casi cien niños sordos que por primera vez pudieron sentir algo  que han leído en los libros pero que su discapacidad les impide disfrutar: la música (…) en el auditorio, cada uno encontró en su asiento un pequeño vibrador que le permitió sentir lo que sobre la tarima interpretaba la Sinfónica. Carmen Verdú, autora de las piezas, ha dedicado varios meses a culminar el encargo que le hizo la OSG en mayo (…) es la autora de los 40 minutos de música (Concierto de los Sentidos) que ayer escuchó Iván, un vigués de 11 años al que le costó encontrar la palabra que se ajustase a lo que había sentido: “Vibración”. También la notó Adolfo, aunque él que puede escuchar algo, matizó algo más: “Lo siento más fuerte que con el oído”. Es simplemente otra forma de escuchar.  (Diario La Voz de Galicia. A Coruña, 13/01/2000).

- Luis Pousa: … Carmen Verdú, autora de las composiciones de este singular Concierto de los Sentidos, explicó que las obras que ayer interpretó la Sinfónica fueron escritas expresamente para este programa (…) el concierto se diseñó para permitir a los pequeños que conociesen de cerca la forma de trabajo de una gran orquesta. Durante la primera parte del recital los pequeños pudieron tocar (palpar) los diferentes instrumentos, mientras los músicos de la Sinfónica, con la ayuda de los intérpretes, les explicaban el funcionamiento de los mismos (…) En la segunda parte, los músicos de la Sinfónica abandonaron su lugar habitual sobre el escenario para situarse en las plateas del Teatro Rosalía (…) El objetivo de esta original ubicación de los intérpretes de la orquesta era lograr una atmósfera envolvente para reforzar la intensidad de las melodías …  (Diario El Ideal Gallego. A Coruña, 13/01/2000).

- José Luis Galiana: Considerada la gran esperanza femenina de la composición española, Carmen Verdú hace balance en este compacto, de casi una década de trabajo y éxitos (CD Carmen Verdú, Obra Camerística). Ocho piezas camerísticas que dejan bien claro cuál es el posicionamiento estético y expresivo de esta compositora surgida de la ECCA dirigida por Javier Darias. La escritura de Verdú es enérgica y temperamental en el ritmo, inmaculada en el cincelado melódico y sorprendente en la elección de texturas y coloraturas tímbricas. El Sueño de Neire, octeto escrito por encargo del CDMC para el VIII Festival Internacional de Música Contemporánea de Alicante, es una de las obras más representativas y de más envergadura formal e instrumental recogidas en este disco …  (Diario Levante. Valencia, 07/12/2001).

- R.A.: … Carmen Verdú presenta en este disco (CD Carmen Verdú, Obra Camerística) un recopilatorio de sus trabajos camerísticos, con obras escritas entre 1993 y 2000. El gusto por los contrastes, los ritmos marcados, los timbres puros y el despliegue de la melodía definen estas composiciones, que afirman la sorprendente imaginación de su autora.  (Revista Amadeus, nº 103. Barcelona, 2002).

- David Cortés Santamarta: La labor de la ECCA y de los compositores a ella vinculados, se mantiene con una continuidad admirable que resulta aún más destacable dadas las dificultades que acechan a cualquier iniciativa musical en este país. El monográfico dedicado a Carmen Verdú (CD Carmen Verdú, Obra Camerística), certifica esta vitalidad. Como en registros anteriores, diversas agrupaciones rumanas, ya casi convertidas en intérpretes oficiales de la ECCA, son los entregados oficiantes de un recorrido que termite percibir cómo los principios compositivos planteados por el magisterio de Javier Darias, reciben y permiten una asimilación plenamente creativa por parte de los autores que han compartido sus propuestas, La organización del desarrollo musical se alía en Verdú a una especial sensibilidad tímbrica –que quizá alcanza su cima en El Sueño de Neire- situando al oyente en una frontera ambigua donde la directa legibilidad del lenguaje es simultánea a su inmersión en una rarefacta atmósfera, casi espejeante, de contrastadas superficies. (Revista Ritmo, nº 739. Madrid, 2002).

- D.M. González de la Rubia: Interesante registro (CD Carmen Verdú, Obra Camerística) que nos ofrece una visión panorámica y bastante completa de la aportación camerística de Carmen Verdú, una compositora integrada en la ECCA que dirige Javier Darias y que tan buenos resultados nos ofrece. En las obras de Verdú que se nos presentan en este disco encontramos varios puntos coincidentes , veámoslos. El primero de ellos es el de el expresionismo melódico. Entiéndase este término de la manera más amplia posible y de ninguna manera se le relacione con el de los compositores de la Escuela de Viena, ejemplos claros de ellos los tenemos en todas las obras, pero en la Sombra de Ailanto (1998), ya aparece desde un comienzo. Otro aspecto que aparece en sus obras de manera reincidente es el de las atmósferas conseguidas a base de notas mantenidas y el de la repetición rítmica como base de la composición. El ritmo pasa a un primer plano y es el dueño principal de un discurso que de todas maneras, casi nunca deja de ser melódico. Esto lo podemos encontrar en la estupenda Talea y en la Danza del Dahina. Otro aspecto que vale la pena destacar es el de la inspiración en escalas hindúes, como sucede en Shadja y en la citada Dahina las cuales por cierto, y tal como sucede en el resto de las partituras, contienen un importante trabajo rítmico. Antes habíamos hablado del carácter expresionista de algunas de las melodías de Verdú y ahora debemos aludir a la estética impresionista, de gusto por las atmósferas envolventes, por el timbre delicado y sugeridor de estados anímicos que conforman la mayoría de sus obras. Que nadie se extrañe por esta concomitancia entre diferentes aspectos, entre lo expresivo y lo “impresivo”, si se me permite el neologismo. Un aspecto es la melodía y el ritmo que se refieren a la duración del discurso y otro muy diferente el de los volúmenes, el de los espacios que sugeridos por la totalidad del engranaje  musical desplegado ya sea a partir de la armonía (ciclo cerrado de cuartas) o de las texturas. En las partituras de Verdú estos aspectos, los de la delicadeza y la violencia, los del contraste entre serenidad e inquietud, duración y espacio, son constantes y buena parte de su música se alimenta en él, avanzando a través de un discurso misterioso, muy expresivo y nunca estridente. Es la ausencia de esta estridencia, su preferencia por la melodía y el cuidado en la instrumentación lo que hace de las obras de Verdú una muestra de estupendas composiciones, exigentes y comprometidas con su tiempo. Este contraste entre tensiones y distensiones, entre ritmos pequeños e incisivos y notas largas es apreciable en la interesante Adhara de 1993, en la posterior Krameria de 1998 y asimismo en Lorna para violoncelo y piano. Definitivamente Carmen Verdú es una estupenda creadora de universos personales y sugerentes a través de una música por momentos pasional, por momentos misteriosa.  (Revista CD Compact, nº 151. Barcelona, 2002).

- M.E.: Todo apunta a que Carmen Verdú es, por su trabajo y juventud, la gran esperanza femenina de la composición española (…) Este disco reúne: Sombra de Ailanto, obra encargo del Florilegium String Quartet para la celebración del cincuenta aniversario de Javier Darias; Shadja, quinteto escrito para la séptima edición del Festival Internacional “The Days for New Music”, de Kishinev, cuyo título hace referencia a la primera nota de la escala hindú; El Sueño de Neire, octeto escrito por encargo del CDMC para el octavo Festival Internacional de Música de Alicante, y estrenado por el Grupo de Cámara de la Orquesta Nacional de España, bajo la dirección de José Luis Temes; Talea, sexteto estrenado en el trece Festival de Música Contemporánea del CDMC; Danza del Dahina, trío de percusión escrito por encargo del Festival de la SIMC “World Music Days 1999” estrenado por el Game Percussion Ensemble, bajo la dirección de Alexandro Matei; Adhara, quinteto estrenado en el octavo Premio de Composición Ciudad de Alcoy; Lorna, dúo escrito para la celebración del décimo aniversario de la ECCA; y Krameria, obra encargo del Festival Internacional de Bucarest, estrenada por Archaeus Ensemble, con dirección de Liviu Danceanu, en el Auditorio de la Academia de la Música de Bucarest. (Revista Música y Educación, nº 49. Madrid, 2002).

- Tomás Marco: … Carmen Verdú ha aplicado un carácter investigativo a una sensibilidad poética muy acusada que ya brillaba en Veda a Iasdú y se extiende en Adhara, Krameria, Sombra de Ailanto y Talea (Libro: La Creación Musical en el Siglo XXI. Edita Universidad Pública de Navarra. Pamplona, 2007).

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